Hablamos con...
 
 

AL HABLA  CON... JAVIER MORRÁS ITURMENDI
Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas (Aedipe) en Navarra y Director de Recursos Humanos de la empresa Trelleborg Automotive en Pamplona

Una entrevista realizada por la periodista Amaia Madinabeitia.

Javier Morrás asegura que el 41 Congreso de Aedipe celebrado recientemente en Pamplona ha sido un éxito tanto por la elevada asistencia de directivos como por la calidad de las ponencias presentadas.

--¿Qué valoración hace del último congreso de Aedipe celebrado en la capital navarra?
Desde la Junta de Aedipe valoramos muy positivamente el congreso desde el punto de vista de la asistencia y la calidad de los ponentes. Se superaron los objetivos que nos habíamos marcado. Se desarrolló correctamente, sin ninguna incidencia destacable. Además, pedimos la opinión a los asistentes en una encuesta que realizamos el último día y los resultados son altamente satisfactorios. Participó el treinta y siete por ciento de los inscritos y nos han dado una nota global muy buena.

“La mayoría de los participantes en el Congreso destaca la calidad de las ponencias, especialmente las reflexiones del filosofo José Antonio Marina y la ponencia del piragüista y empresario Antxon Arza”, según comenta Javier Morrás.

Javier Morrás en un momento de la entrevista realizada en Pamplona

-¿Qué otras conclusiones arroja la encuesta?
La mayoría de los aspectos por los que se les preguntó a los participantes han sido valorados entre muy bien y excelente. Destacaron de forma muy positiva algunos aspectos logísticos como las instalaciones en las que se celebró el congreso (Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte) y la organización del evento. Sobre la valoración de los ponentes destaca notablemente la inclusión del humor en el programa a través de la actuación de un número de cómicos. También se concedió una nota alta al filósofo José Antonio Marina, la estrella del programa, y se hizo alusión al gran el gran interés que suscitó la ponencia de Antxon Arza conocido miembro del equipo de “Al filo de lo Imposible” (TVE).

-¿Por qué resultó tan interesante la aportación del deportista Antxon Arza?

El es empresario, también consultor aunque no viene de la alta consultoría. Nos aportó una visión muy pegada a la vida. Los que no conocían su actividad como piragüista se vieron impresionados por el riesgo que conlleva este deporte. Destacó la importancia de la labor en equipo en la preparación de una expedición. Hay estar muy unido, ver el rol de cada uno y además dejarse la piel unos por otros. En el accidente que tuvo (en noviembre de 2000 en Venezuela y que le dejó parapléjico) se consiguió minimizar las secuelas gracias a que tuvo unos compañeros extraordinarios y estaba preparada hasta la más mínima eventualidad. Es decir, que un helicóptero le pudiera sacar muy rápidamente del lugar del suceso. Esta experiencia tiene una traslación y un paralelismo con la vida de una empresa.

-Durante el Congreso se reivindicó la utilización del humor para aumentar la participación y la cercanía en las empresas...
En los departamentos de recursos humanos tenemos muy claro que no todo tiene que ser academicismo. Hay que innovar. Yo y muchos compañeros creemos que a la gente que hace más fácil la vida de toda una empresa habría que primarla. Es importante que un empleado haga bien su trabajo para lograr el éxito pero, si además tenemos alguien al lado que nos lo facilita, que es amable, positivo y genera empatías positivas esa persona tiene un componente que a veces no es objetivable pero que contribuye a mejorar la empresa. El recurso del humor iba en esa línea, tal y como se apuntó en el congreso. No todo tienen que ser ogros trabajando en pro de una competitividad. Nosotros además no venimos al congreso a recibir formación o conocimientos técnicos ya que, para eso, existe la formación reglada y otro tipo de formaciones. Venimos aquí a aprender ideas nuevas, innovaciones, a conocer cómo podemos hacer las cosas diferentes...

-¿Cuál fue la principal aportación que hizo la abogada laboralista Cristina Almeida?
Es una persona con una gran facilidad de comunicación. Una extraordinaria comunicadora, en definitiva. No entró demasiado en lo que es el mundo de la empresa porque lo desconoce. Nos aportó una visión totalmente diferente a la que podemos tener los ejecutivos. Escuchar a alguien que puede estar más en el lado de los trabajadores, más cerca de una reivindicación social creciente en estos momentos nos resultó muy positivo.

- ¿Ofreció alguna idea nueva sobre conciliación entre la vida familiar y laboral, por ejemplo?
Más que aportarnos cosas nuevas se trataba de que nos diera una idea de por qué la gente pide la conciliación y de que hiciera una reflexión filosófica sobre las causas de la transformación social que estamos viviendo actualmente.


Morrás espera que el próximo Congreso de Aedipe que se celebrará el año que viene en Valencia tenga tanto éxito como el que ha tenido lugar en 2006 en Pamplona



-¿Qué reflexión merece el tema de la conciliación entre familia y trabajo?

Con la incorporación de la mujer al mundo laboral se encuentra la necesidad de la conciliación pero no de las mujeres sino de las familias. En las familias se generan unas necesidades que antes no existían porque la mujeres se dedicaban a tiempo completo al cuidado de los hijos o de los abuelos. Todavía el peso sigue recayendo en los hombros de las mujeres, mayoritariamente. Es imprescindible abordar estas situaciones, cambios de horario o reducciones de jornada. La administración debe implicarse en este asunto facilitando la asistencia de servicios sociales y las guarderías.

- En el encuentro de directivos se presentaron también diferentes ponencias por parte de responsables de grandes empresas...
Así es, por ejemplo el caso de Caja Navarra y su transformación espectacular en los últimos años. También tuvimos al Director General de Dell Computer España, empresa líder en venta de ordenadores por internet...

- Por cierto, en la clausura del Congreso el presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz aseguró que “no es la economía la que produce conocimiento sino que es el conocimiento el que genera economía”. ¿Está de acuerdo?
Sí, la economía no es una ciencia ajena es una ciencia social. Cuanto más preparada esté una sociedad, cuanto más caldo de cultivo haya para que la gente innove, cuantas más inquietudes tenga la gente y cuanto más rica y menos adocenada sea la conciencia social de una comunidad es más fácil que se creen proyectos y que éstos generen riqueza. No se trata de fichar y que por lo tanto la economía traiga talentos brillantes. Se trata de que esos talentos reviertan en la sociedad sus proyectos e ideas.

-El filósofo José Antonio Marina habló de la felicidad ¿felicidad en el trabajo? ¿realidad o utopía?
Es algo difícil. El trabajo supone un esfuerzo y es difícil tener una ética del trabajo, ver que eso es algo útil para la sociedad. Existe todavía el concepto de carga. Según dijo Marina ese concepto de carga hay que canalizarlo y no debe suponer una frustración.

-También comentó que “con precariedad laboral no hay innovación”
Es cierto, una persona que está estresada porque no tiene claro su futuro laboral no podemos pensar que pueda tener una idea genial. Quien está muy preocupado porque tiene un contrato de tres días no está en condiciones para dar lo mejor de sí ya que, probablemente, estará buscando trabajo mientras trabaja.

-¿Hay ambiente de innovación en España?
No especialmente. Hay demasiada gente que desea superar unas oposiciones y vivir tranquilo.

-Un panorama triste ¿no?
Sí, pero el empresario siempre ha sido muy denostado. No resulta una figura atractiva. Además, aquí existe una fuerte tendencia de formar parte de la administración o bien de organizaciones muy grandes que sean cercanas a la administración en cuanto a fijeza en el empleo o seguridad en otro tipo de conceptos. Somos poco arriesgados.

-¿Cómo se puede motivar a un trabajador para que innove?
En Aedipe Navarra nos lo preguntamos. No tenemos la clave. En Navarra estamos en un entorno privilegiado. A pesar de esto el nivel de compromiso en la empresa a veces es discutible.

-¿Van a cambiar en el futuro las funciones de los Jefes de Recursos Humanos?
Están cambiando constantemente. Somos en buena medida facilitadores de información y comunicación, asesores de cómo deben hacerse las cosas. Cada vez hay que interaccionar más con todos los departamentos.

El responsable de RR. HH. de la planta navarra del grupo sueco Trelleborg cree que “no es fácil motivar a un trabajador para que innove”

-Un informe de la consultora Viálogos Capital Humano asegura que los directivos no saben transmitir la estrategia de la empresa. ¿Está de acuerdo? ¿Habría que incidir más en el valor de la comunicación?
Aquí se juntas varias cosas. Por ejemplo, los navarros no somos especialmente brillantes en vender conceptos o estrategias. Somos una región principalmente manufacturera, buenos productores y trabajadores. A su vez somos gente ruda, muy franca y clara, más de hacer que de decir. Por eso, es difícil comunicar una estrategia en nuestra comunidad porque pensamos que se nos está vendiendo algo.

-¿Qué se puede hacer para mejorar en este sentido?
Hay que buscar el equilibrio entre lo que es vender y llevar a cabo una transmisión fiel, digna y coherente con los objetivos de la organización empresarial. Es cierto que hay quien tiene un mayor don para la comunicación pero esa habilidad también se puede mejorar. Es cuestión de entrenar.

 

Volver a la sección

 

 

  Powered by Convexa Comunicación