Expedición de Al Filo de lo Imposible y Mikel Zabalza
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04/10/06 Crónica expedición Yalung Kang- Kanchenjunga. Primavera 2006.  
  El Kanchenjunga o “Kanchen” como le apodamos en el mundillo de los alpinistas es con sus 8586 metros la tercera montaña más alta de la tierra después del Everest y el K2.  
 

El Kanchen es una montaña remota y muy poco visitada cosa que la diferencia del Everest, que todas las primaveras recibe la visita de cientos de alpinistas que intentan su ruta normal; la mayor parte de las veces con ayuda de oxígeno artificial. ¿Qué somos, alpinistas o astronautas?
Afortunadamente el Kanchen queda libre de esa lacra y normalmente los intentos se hacen conservando un mínimo de ética y dignidad.
Nuestra idea inicial era intentar la travesía del Yalung Kang al Kanchen. Está claro que desde casa todo se ve más fácil. Esta primavera ha sido muy húmeda y con poco viento, esto nos hizo desistir de la travesía ya que veíamos muy pocas posibilidades. Entre el Yalung y el Kanchen optamos por el segundo. El que fuese la cumbre principal del macizo, su mayor dificultad técnica y tentativas anteriores fueron la causa de esta decisión.


Hemos compartido campo base con otras dos expediciones. Una Suiza, liderada por el veterano Norber Jos, que hacía su cuarta visita consecutiva al Kanchen y con este pico sumaría su treceavo ochomil ; y otra internacional en la cual estaban los Alemanes Ralf Dukimovihs y su novia Gerlinde que con este sumaría su noveno ochomil y se convierte así en la mujer que más ochomiles ha ascendido en el mundo.
Como veis mucho ohomilista consagrado. El número de ochomiles es un dato importante pero ni mucho menos tiene que ser proporcional a la valía del alpinista. Walter Bonatti, uno de los más grandes de todos los tiempos no subió ninguno.
Nuestra expedición ha transcurrido con normalidad y en todas las salidas llegamos a la altura o montamos el campo que pretendíamos(cosa que normalmente no sucede). Trabajamos muy duro abriendo huella y equipando la ruta en sus tramos más complejos. Norber llevaba 4 serpas muy fuertes y pretendía que le pagásemos dinero a cambio de que ellos equipasen todo como se hace en las montañas más comerciales. Por supuesto nos negamos: nosotros habíamos llevado nuestra cuerda y no queríamos que nadie nos la colocase. Para nuestra sorpresa los Alemanes y resto de expedicionarios preferían pagar que trabajarse la ruta.

PRIMER INTENTO

El equipo internacional junto con el Suizo planifican una tentativa para el 14 de Mayo. Nos animan a que vayamos todos juntos para repartirnos el trabajo de abrir la huella el último día. El intento nos pilla a contrarié ya que acabamos de bajar del campo 3(7300m) y solo nos deja 2 días de descanso. Ralf presiona para ir este día ya que tienen también permiso para el Lhotse( montaña vecina al Everest) y han quedado con el helicóptero el día 17, tienen prisa. El parte meteorológico que nos muestra Ralf(del cual no disponemos, grave error) no es nada convincente y decidimos darnos un día más de descanso.


La noche del 13 al 14 la pasamos en el campo 3(7250m) mientras que suizos y Alemanes pernoctan en el campo 4, unos 500metros más arriba. Esa noche en nuestro campo caen unos 60 cm de nieve fresca, nos imaginamos que los que iban para cima ni siquiera habrán salido. A la mañana siguiente hay poca visibilidad y no tenemos contacto con ellos. Imaginamos que no han salido o que si lo han hecho ya se estarán bajando.

Se vuelve a cubrir y empieza otra vez a nevar copiosamente. Optamos por bajar lo antes posible antes de que sea demasiado peligroso por las avalanchas. Conforme vamos bajando hay más nieve fresca y pasamos mucho miedo en las pendientes que están por debajo del campo 2.
Suizos y Alemanes continúan hacia la cima sin nosotros saberlo. La nube llegaba hasta los 7600m y a ellos no les ha nevado nada. Conforme pasó la jornada el clima fue a mejor y consiguieron llegar a la cima a las cinco de la tarde. Os podéis imaginar la cara que se nos quedó cuando nos enteramos: esto fue cuando llegamos al campamento base. Bueno, no pasa nada. Todavía tenemos días para hacer otro intento, pero nos vamos a quedar solos y va ha ser muy duro como siga nevando.

SEGUNDO INTENTO

Nos quedamos solos en la montaña, Somos 6, nosotros 4(Ferrán Latorre, Juan Vallajo, Josu Bereciartua y yo) el Ecuatoriano Iván Vallejo y el Colombiano Fernando Alonso. Estos días ha nevado bastante y somos conscientes de vamos a sufrir para abrir toda la huella, nuestras posibilidades de cumbre han disminuido pero nos encontramos fuertes y muy aclimatados. La moral del grupo está intacta.
Llegamos al campo 4 en solo 2 días. El primero hacemos del base(5450m)al campo2(6850m) y el 2º hasta el 4(7750).



Esta jornada se nos hace muy dura por la cantidad de nieve acumulada. Llegamos al campo 4 a las 3:30 de la tarde, montamos la tienda y rápidamente empezamos a fundir nieve. Para cuando estamos bién instalados son casi las 6 de la tarde y tenemos previsto salir hacia las 12 de la noche. Este día climatológicamente ha sido perfecto(18 de mayo). Hemos elegido el 19 para intentar la cima porque nuestro amigo Italiano Silvio Mondinelli que está en el Lotse nos ha dicho que el parte del tiempo para ese día era bueno. Confiamos que en el Kanchen también lo sea aunque hay unos 300km de distancia. Como era de suponer nos equivocamos, pero había que elegir un día. A las 12 de la noche está nevando y no salimos de la tienda hasta la 1:30 de la madrugada. La noche es muy fría y ventosa. La nieve está profunda y abrir la huella resulta penoso. La mayor pare del rato nos hundimos hasta la rodilla. Tengo los pies muy fríos y para las 4 de la mañana ni me los siento. Seguimos avanzando a buen ritmo y espero ansiosamente que salga el sol para poder calentar mis pies que hace horas no me siento. Hasta las 9:30 no nos da el sol, dada la orientación oeste de esta parte de la ruta. A esta hora ya hay ventisca pero todavía se soporta.


A las 10 de la mañana y a unos 8400m de altura me hago una repisa para poder quitarme la carcasa de la bota y masajearme algo los pies, es inútil. La ventisca arrecia y aunque la cima está cerca decido bajarme, no quiero congelarme los pies y no se si ya será demasiado tarde. Mis compañeros continúan una hora más por un terreno cada vez más complicado hasta que la fuerte ventisca y una visibilidad casi nula decide por ellos. Esperan media hora sentados en una piedra a ver si pasa el mal tiempo pero es inútil. Están muy cerca de la cima a unos 8450m pero deben bajar.

Ese día decidimos bajar hasta el campo 3(7250m) para perder algo de altura. Cuando vamos bajando la nube que cubría la parte somital del Kanchen desaparece y todo se queda en calma. El Kanchen se ha reído de nosotros y nos mira desafiante. Esta es mi segunda visita al Kanchenjunga, la primera fue en el 97 por la cara norte, y tampoco ha podido ser. Creo que nos hemos merecido la cumbre mas que nunca pero el monte es así.

Espero poder tener la oportunidad de volver otro año al Kanchen. Es una espina que solo me puedo quitar con una revancha; confío que si hay una próxima la fortuna esté de nuestro lado y este gigante nos deje hollar su cumbre.

Hasta pronto Kanchen. Tu fiel amigo: Mikel Zabalza

 
     
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