Expedición de Al Filo de lo Imposible y Mikel Zabalza
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26/03/06 AL HABLA CON ... EL ALPINISTA NAVARRO MIKEL ZABALZA.  
  “Los alpinistas queremos vivir, no estamos continuamente jugándonos la vida”  
 
Mikel Zabalza
-Especialista de Al filo de lo Imposible tratará de hacer cumbre en el Kangchenjunga tras dos meses de expedición.

Seis días antes de que el escalador pamplonés iniciara una nueva aventura con el objetivo de alcanzar el Kangchenjunga, la tercera montaña más alta del mundo situada en Nepal, nos ofreció las
claves de su nueva expedición de la que también forman parte los montañeros vascos Juanito Oyarzábal, Juan Vallejo y Josu Bereziartua y el catalán Ferrán Latorre. El pasado veintisiete de marzo partieron hacia la India con el fin de hollar la cima de este macizo conquistado por primera vez en 1955 por los británicos George Band y Joe Brown.


-¿Cuáles son los objetivos que os habéis marcado en este nuevo reto?.
Nuestra intención es intentar ascender al Yalung Kang que es una punta secundaria del Kangchenjunga, un macizo que tiene cinco puntas. La punta principal es la tercera cumbre más alta de la tierra con 8.586 metros y el Yalung Kang es la punta vecina que tiene 8.505 metros, una cima un poco olvidada a la que trataremos de ascender por su vertiente sur. El segundo objetivo si nos encontramos bien y tenemos las condiciones adecuadas será intentar una travesía por el Yalung Kang y la cumbre principal

-¿A qué riesgos os exponéis en esta ocasión?
El principal problema que tiene una montaña de este tipo es su gran altitud. No es una ruta excesivamente complicada técnicamente pero se trata de una altitud extrema. Dentro de los ocho miles es uno de los altos. Existe gran desigualdad en los “ochomiles”altos y bajos.

La diferencia está en que pasas muchas horas por encima de los ocho mil metros, una altitud en la que el ser humano no puede vivir. Se debe aclimatar lo mejor posible el organismo, crear mucho hematocrito y ser lo más rápido posible arriba.

-¿Qué papel juegan las condiciones meteorológicas?
Muy importante, por supuesto. Si las condiciones del tiempo no acompañan no hay nada que hacer. El problema principal en primavera suele ser el viento en altura. Hay veces que el jet stream (corrientes de aire en chorro) se acerca a esta zona del Himalaya y si se meten no hay manera de subir. Al final el tiempo tiene la última palabra.

-¿Cómo prevés la relación entre los miembros del equipo expedicionario?¿Es difícil la convivencia en estas circunstancias extremas?
Son dos meses de convivencia pero con estas personas no es la primera vez que nos juntamos. La relación es de colegas con la salvedad de que tenemos que tener claro que hay que grabar un documental y esto siempre es un trabajo añadido. Además de portear la cámara y pararse a filmar a veces hay que repetir tomas, subir por el mismo lugar...

-Háblanos de la preparación física y mental antes del viaje.
Hay que ir muy mentalizado. Físicamente la preparación depende del objetivo, en este caso vamos a una montaña muy alta y la preparación ha sido aeróbica, principalmente. (El ejercicio aeróbico fortalece el corazón y favorece la resistencia porque es capaz de bombear más sangre al cuerpo

-¿Y la alimentación?
Este tema está resuelto porque vamos con Juanito que es un excelente cocinero y nos cuida muy bien. Lo normal es comer pasta, arroz y algo de legumbre,... pero, Juanito se lleva bacalao, latas de carne y así, variando el menú, también la convivencia resulta más agradable.

-¿Hasta que punto la cámara es un factor determinante a la hora de realizar o no una acción o incluso, variar el recorrido previsto?
En principio la cámara no tiene porque variar el ritmo de la expedición, lo ralentiza un poco.

-¿Es ésta la primera vez que tratas de ascender al Kangchenjunga o lo intentaste en otra ocasión?
En el 97 una expedición de navarros con el maño Carlos Pauner lo intentamos por la cara norte. Fuimos Iñaki Ochoa de Olza, Julián Beraza y Xabi Guembe.

-La expedición en la que Pauner sobrevivió milagrosamente no fue esta ¿verdad?
No, fue por el 2002, también se trataba de ascender por la vertiente sur como nosotros ahora. Tomaron una ruta complicada y a la hora de descender se demoró un poco y luego tuvo que hacer un “vivac” (acampada imprevista al raso) a 8.000 metros. De bajada sus compañeros le daban por desaparecido pero sacó fuerzas de flaqueza y sobrevivió.

-¿Cómo aprecias el binomio vida-muerte?
Nosotros lo que queremos es vivir. Hay veces que si no arriesgas no subes. El alpinismo es una disciplina muy técnica y hay poca cultura alpina por eso, es difícil valorar un ascenso. Te aseguro que no vamos a jugarnos la vida porque sí

-A veces da la impresión de que en vez de estar al filo realmente llegáis a lo imposible.
No, no es así. Si te refieres al tono dramático que le suelen dar al programa tampoco es del todo así. No estamos continuamente jugándonos la vida porque nos mataríamos.

-¿A qué se debe la vinculación de deportistas navarros como Antzon Arza , Koldo Aldaz o Iñaki Ochoa de Olza con el programa Al filo de lo imposible de TVE?
No sé muy bien por qué. Han considerado interesante lo que hacíamos y nos han llamado, nada más.

-Pocas mujeres optan por este deporte con alguna excepción como la de la montañera guipuzcoana Edurne Pasabán. ¿El monte sabe de géneros?
Pocas mujeres practican el alpinismo, si las hay que practican la escalada en roca. Ahora hay una chica de Pamplona que se va a una montaña de la India de 7.400 metros con una expedición femenina.

-En el plano personal, ¿Cómo lleva la familia tu afición al alpinismo?.
Mis padres ahora bastante bien. Cuando empecé a salir con 21 años, me fui al Himalaya del Nepal. No había teléfonos y entonces fue duro para ellos. Ahora la peor parte se la lleva mi mujer. A mí también me cuesta más separarme tanto tiempo de los míos, de mi hijo Martín que tiene catorce meses.

-¿Te gustaría que tu hijo siguiera los pasos de su padre?

No. Me gustaría que hiciera lo que quisiera. No tengo especial interés en que sea alpinista. Esta es una actividad apasionante pero muy sufrida y dura. Eso sí, si le gusta ir al monte no le va a faltar un compañero en su vida.

-¿Cuál es el lugar imprescindible para un escalador en Navarra?
Echauri es una escuela excepcional, una de las mejores de España por calidad y cantidad. También es un lugar fascinante para ir a pasear.

-Eres socio de Rocópolis en Pamplona, cuna de futuros escaladores.
Sí, es un lugar de encuentro de montañeros y escaladores, un lugar muy social.

-¿La escalada es un deporte muy caro?
En la expediciones con “Al filo de lo imposible” buena parte de los gastos los cubre el programa pero también hay una serie de colaboradores y patrocinadores, como es mi caso con la empresa Iruña Empleo, que también nos apoyan. A través de la página web http://www.grupompleo.com intentaré enviar una crónica semanal con fotos desde allí. Está claro que haciendo alpinismo hay que olvidarse de ganar dinero, ¡esto no es como el fútbol!

Paredes más complicadas que las de la muralla de Pamplona tendrá que superar el alpinista navarro.

-“Lo imposible no existe si no cabe en tu pensamiento”¿ Estás de acuerdo con esta afirmación?
Bueno... un poco sí. Está claro que necesitamos tener dudas e incertidumbres sobre lo que vamos a hacer para que nos motive. Esa es la gasolina que nos mueve. Si tuviera claro que soy capaz de subir al Yalung Kang quizá no iría.

 
     
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